💡Neuroeducación y tecnología: un binomio para aprender mejor. Vivimos en una sociedad digital donde la tecnología acompaña a los niños desde muy pequeños. En el aula, no debe ser solo un recurso para entretener, sino una herramienta para estimular la mente, la curiosidad y el aprendizaje significativo. Desde la neuroeducación, emoción, movimiento y motivación se combinan con recursos digitales para potenciar la atención, la memoria y el autocontrol. La tecnología desde la neuroeducación El cerebro aprende mejor cuando se despierta la curiosidad y se activa la emoción. Como señala Guillén (2017), el aprendizaje se consolida cuando el alumnado participa activamente y reflexiona sobre lo que hace. En este sentido, las herramientas digitales pueden enriquecer la enseñanza si se integran con sentido pedagógico, fomentando la exploración y el juego (Area-Moreira et al., 2022). Aprendizaje activo y pausa...